En agosto, las calles de Madrid se vacían. Pero las vitrinas de las pastelerías artesanas siguen llenas.
El verano es, para muchos de nuestros asociados, el momento más exigente del año: menos tránsito, más calor, y la necesidad de adaptar la oferta sin perder la esencia. La buena noticia es que hay un grupo de productos que, bien trabajados, sostienen la actividad del obrador sin renunciar a nada de lo que nos hace artesanos.
Helados artesanos
El más evidente, y también el más exigente. Un helado artesano de verdad no es un producto «fácil»: requiere control de temperatura, materia prima de calidad y una rotación constante para mantener la textura. Elaborado con el mismo cuidado que un roscón de Reyes, es de los productos con mayor margen y mayor capacidad de fidelizar cliente en estos meses.
Bebidas frías con criterio
Granizados, smoothies y horchata, donde la materia prima marca la diferencia. Aquí se nota enseguida el trabajo bien hecho: la diferencia entre un granizado artesano y uno industrial se percibe en el primer sorbo.
Desayunos ligeros
El calor cambia también el desayuno. Cafés de calidad en sus versiones frías o acompañados de zumos y piezas ligeras, sustituyen a la bollería más pesada del resto del año — una oportunidad para ofrecer algo distinto sin complicarse.
Tartas frías con fruta de temporada
Tartas con mucha fruta de temporada que aporta la ligereza que el cliente busca en verano. Cremas más cítricas, mousses suaves, bizcochos ligeros o sablé como base. También los semifríos como híbrido entre tarta y helado que refrescan sin renunciar a la elaboración artesanal.
Meriendas para llevar
Formatos pensados para comer incluso en la piscina: piezas individuales, fáciles de transportar, dulces y salados, que acompañan los planes de verano sin perder calidad ni presentación.
Tamaños más pequeños
Formatos reducidos que se adaptan a un consumidor que en verano busca menos cantidad y más calidad. Los individuales como producto estrella de la estación gracias a ser muy fáciles de transportar y de degustar.
Ninguno de estos productos sustituye al oficio, lo adapta. Desde ASEMPAS defendemos la artesanía de nuestro sector, también en los meses más raros del año.