Este dulce fue creado en 1978 para honrar a la patrona de los pasteleros, la Virgen de la Almudena. En 2017, nuestra asociación recuperó este dulce, casi olvidado. Desde entonces, cada año son más los obradores artesanos madrileños que elaboran la Corona de la Almudena. Y poco a poco va adquiriendo un mayor reconocimiento por el público. A diferencia del roscón, la corona no lleva agua de azahar en su masa.